Voy directa a la deriva si no estás aquí para encaminar mis zapatos. Y a veces lo busco, únicamente para sentir que me levantas.
Sólo tú has reforzado mi frenesí casi apagado en los largos inviernos. Me has regalado toda tu ternura y calidez. Y has rasgado sintonía y ritmo con toda la delicadeza que te caracteriza.
Me propongo cada puesta regalarte algo.
2 pisadas:
Belleza poética en tu breve escrito.
Besos.
Ummm que alegría.. si recibes esa ternura y esa calidez.. está claro que eres afotunad@ Espiral..
Un saludo
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